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Barroco.

Los silencios de adentro eran tan fuertes como los ruidos de afuera. Sobre la cabecera del lecho, una hilera de cojines y almohadas eran los guardianes de su único sueño. El terciopelo rojo que reinaba en la habitación, envolvía los muebles y las paredes como una sombra. De vez en cuando se escuchaba el chillido de un murciélago, que revoloteaba muy cerca de los muros.

Los sirvientes apagaban todas las luces de vela para retirarse a descansar. Poco a poco los pasos sordos sobre la alfombra de los corredores, cesaron.
En el escritorio quedaba un tintero vacío, una carta a medias y la cera derretida en la porcelana hasta el final del pabilo.
La hermosa joven dormía profundamente sobre una cama muy al estilo de un tal Luis. Con los rizos ligeramente escurridos en la seda y un seno descubierto. La cortina de tul se movía un poco, cada vez que el viento quería echar un vistazo hacia dentro.
Su cuerpo agotado hacia del sueño reparador un placer culposo, pues cada vez se hundía mas insalvablemente en un mundo que no podía separar de la realidad. Entre la locura y el éxtasis. Tal vez por eso no escuchó cuando se abrió la puerta, las bisagras no rechinaron esta noche, no sintió venir los pasos quedos del intruso, ni su mano sobre el pecho desnudo, no le supo a nada el aliento extraño sobre los labios.
Pero, supongo que a cualquiera podría sucederle. No percatarse ni tantito, cuando entran a morderle a uno el cuello.
24 Mayo, 2010
Lilymeth Mena.
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4 comentarios:

Alicia dijo...

Me encanta el tema vampírico, gracias por escribir tan bien Lily! un placer leerte, besos

Lilymeth dijo...

Gracias Aly querida, yo sigo aqui de vampira. Muuua ¡¡ ;)

Jorge Muzam dijo...

Un seno al descubierto basta y sobra para seducir al ejército de almas en pena que deambula sobre nuestras cabezas. La relación entre terciopelo rojo y vampirismo, entre sopor y pasos silenciosos que se acercan, entre bisagras rechinantes que oye el lector o el espectador pero no la doncella en peligro, son sin duda inseparables en una historia de este tipo. Me trajo a la memoria en forma simultánea al Nosferatu de Herzog, al Ente(una película perversamente erótica y aterradora)y a la historia de una violación de Shakespeare, quizás la historia de ese tipo más dura contada en la literatura. Es un honor acceder a tus letras querida Lilymeth. Vendré a menudo a visitarte. Un gran abrazo.

Lilymeth dijo...

Querido Jorge, es todo un honor que tus pasos hayan llegado a mi blog.
Como ves estoy en mi periodo de vampirismo, siempre me ha gustado mucho Nosferatu, y opino igual sobre el pecho descubierto, menuda tentación ¡
No quepo de gusto, por que un escritor como tú se tome tiempo en leer algún cuento mío y me deje un comentario. Muy agradecida y sabes que el abrazo va de vuelta hasta Chile.